Evaluando estos temas, a raíz de las innumerables propuestas realizadas por el Gobierno provincial, en su área de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, procurando de mejorar la "Seguridad de Tránsito", en todas las rutas, caminos y/calles de la provincia, donde la circulación de vehículos de distintos tamaños son de una consideración absoluta, no solamente por la cantidad sino también por la calidad de los conductores (que no tienen respeto al prójimo).
En relación a esta problemática del tránsito, deberíamos tener en cuenta, las proposiciones que pueden realizar las ciencias sociales, con respecto a las relaciones humanas y el comportamiento de las personas en la vía pública, siendo necesario debatir opiniones, tomar decisiones operativas en bien de los transeúntes, etc.
Es así que, recorriendo distintos municipios y/o comunas donde existen Cuerpos de Policía de Tránsito, cuyos Directores designados políticamente, sin cumplir con los reglamentos y estatutos vigentes, sin ningún conocimiento de la importancia, que tiene la Materia Educativa Vial, en lugar de proceder a evitar desastres provocados por la acción de los conductores en la vía pública, producen una serie de inoperancia e inconvenientes, que hacen confundir la letra de las leyes vigentes, como ser realizar operativos yo digo (distraídos), denominación esta porque los mismos se realizan en distintos lugares de la ciudad pero con una salvedad solamente hora diaria o algo mas quedando el resto del horario día, como tierra de nadie (porque los inspectores no tienen el mismo funcionamiento ni cumplen con las requisitorias que utilizan durante los operativos), por tanto los conductores transitan libremente por las calles con su vicio cultural (mal estacionados, vehículos sin patentes, cruce de semáforos en rojo, motos sin casco o bien con tres personas, etc.).
Estos operativos si bien son necesarios, son realizados por negligencia o por orden superior, con el objeto de recaudar, porque es una represión, no es educativa, ni de prevención, tampoco tienen una continuación permanente para igualdad de quienes transitan, luego de finalizados los mismos, de tal manera no se va a mejorar el problema de la "Accidentología Vial", con este panorama, no tendremos una mejoría.
En otro artículo, nos encontramos con una falla fundamental en que la mayor cantidad de vehículos no realizan la "Revisión técnica obligatoria" , sabiendo que es la principal herramienta que dispone la administración para asegurar que los vehículos siguen siendo aptos para circular, manteniendo, en la medida que sea razonable, las características con las que fueron diseñados. El objetivo que se persigue son de importancia, en los siniestros, en la emisión de contaminantes, en el perfecto funcionamiento de frenos, etc. Por lo que el Poder Ejecutivo Provincial delega por convenios su control a los municipios y/ comunas. Siendo estas quienes debieran castigarlos, no solo en los operativos diarios si no también que el cuerpo de inspectores trabaje permanentemente las 24 hs., en la vía pública, de la misma forma, interpretando el buen conocimiento de leyes de tránsito vigente. Recordando también, que los distintos gobiernos provinciales, en sus áreas viales recuerdan a los conductores que durante las temporadas de vacaciones o bien en feriados largos se llevarán a cabo operativos en rutas, por tanto ruegan que los mismos cumplan con todos los requisitos exigidos, pero señores una vez finalizados los mismos nos olvidamos del comportamiento vial de los conductores hasta que pueda suceder algún accidente de magnitud y no es así debemos hacerlo permanente para lograr algún efecto positivo.
Estas lecturas me dan la pauta de que los funcionarios de turno, no quieren vivir la realidad sobre el desastre que hoy es el tránsito, en primer lugar recordarles la existencia de una Ley de Educación Vial, dictada por el año 1999, como materia obligatoria para todos los establecimientos educacionales oficiales y/o privados y para todos los niveles, segundo lugar quisiera saber donde está cajoneada tanto tiempo y que ningún funcionario del área educación la tome como una obligación aplicarla, en tercer lugar tenemos ideólogos en materia vial, que nos quieren comparar con los países donde los verdaderos funcionarios de carrera dedican diariamente su tiempo, elaborando proyectos de como se deben comportar en la vía publica como peatón como pasajero y/ como conductor, mientras que en nuestro país pregonamos pero no hacemos, en cuarto lugar recordarles a los funcionarios de nuestra provincia, que de haberse aplicado en tiempo y forma la Ley de Educación Vial, qué importante hubiera sido su aplicación. "Hoy en el tiempo transcurrido tendríamos los primeros estudiantes conductores, con total conocimiento de la ley de tránsito".
Adalberto José M. Di Rienzo


















